lunes, 17 de octubre de 2011

Disciplinas Espirituales #1 - Oración y Ayuno: Orale Carnal

Las Disciplinas Espirituales son estrategias que desarrollamos para elevar nuestro desempeño espiritual. Es un tema bien apasionante y que genera muchas opiniones. Por esto, quiero enfocarme en el sentido más estricto a lo que dice la Palabra de Dios en ese sentido.

Hoy iniciamos con las Disciplinas de la Oración y el Ayuno.

Cuando era adolescente me interesé por aprender a jugar Baloncesto, no tanto por mi alta estatura, sino por lo contrario, ya que se dice que este deporte ayuda a crecer. Para esto, fui a una tienda deportiva (desde mi adolescencia he trabajado y producido dinero), compré una pelota y un uniforme, pasé por una librería y compré un libro que prometía enseñar a una persona a jugar Baloncesto. Ríete todo lo que quieras, bebe agua, borra cualquier imagen mental y luego sigue leyendo con seriedad... LOL.

Al mirar los juegos de Baloncesto en televisión, por mi mente sólo pasaban dos cosas: Primero, hay que prepararse bien para jugar así y segundo, ¿Porqué hay unos tipos tan altos mientras que a otros como yo tropezamos con la nariz al caminar? "Si es que quiero jugar... Tengo que aprender bien..." Me decía. Todavía recuerdo la ridícula portada del libro... pero sobre todo, recuerdo mi ridiculez al pedir en la librería éste tipo de material... Y relacionado a la oración, ¿podríamos aprender a orar? ¿Podríamos comprar un libro que nos enseñe a orar? ¿Hay oraciones buenas y oraciones malas?

Nueva Versión Internacional (NVI)
"16Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz."

"Si voy a orar... Tengo que hacerlo bien, porque orar es hablar con Dios y Él no va a querer que lo pongan a perder tiempo con tonterías", eso pensamos.  Nos determinamos a que, si vamos a llamar la atención de Dios y pedirle que escuche algo que queremos decir debemos hacerlo "bien". Nota que la Biblia dice que la oración del justo es poderosa y eficaz... O sea, que está dotada de poder y además es EFICAZ, o sea, que SURTE EL EFECTO DESEADO o LOGRA EL MOTIVO POR EL CUAL SE HACE. Eso me hace pensar en que entonces debe haber oración sin poder, inútil, o sin poder e inútil a la vez. Quiero que leas el pasaje Bíblico por excelencia, al referirse al tema de la oración. Es el conocido, pero no muy bien entendido "Padre Nuestro". Lo busqué en una versión diferente, porque sé que desde que leíste "Padre Nuestro", tu mente se disparó a repetir como una cotorra el recuerdo bostezado de esta oración.

Traducción en lenguaje actual (TLA)
5Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas. A ellos les encanta que la gente los vea orar. Por eso oran de pie en las sinagogas y en los lugares por donde pasa mucha gente. Pueden estar seguros de que no tendrán otra recompensa. 6Cuando alguno de ustedes ore, hágalo a solas. Vaya a su cuarto, cierre la puerta y hable allí en secreto con Dios, su Padre, pues él da lo que se le pide en secreto. 7Cuando ustedes oren, no usen muchas palabras, como hacen los que no conocen verdaderamente a Dios. Ellos creen que, porque hablan mucho, Dios les va a hacer más caso. 8No los imiten, porque Dios, nuestro Padre, sabe lo que ustedes necesitan, aun antes de que se lo pidan. 9Ustedes deben orar así: “Padre nuestro que estás en el cielo: Que todos reconozcan que tú eres el verdadero Dios. 10Ven y sé nuestro único rey. Que todos los que viven en la tierra te obedezcan, como te obedecen los que están en el cielo. 11Danos la comida que necesitamos hoy. 12Perdona el mal que hacemos, así como nosotros perdonamos a los que nos hacen mal. 13Y cuando vengan las pruebas, no permitas que ellas nos aparten de ti, y líbranos del poder del diablo.” 14Si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, Dios, su Padre que está en el cielo, los perdonará a ustedes. 15Pero si ustedes no perdonan a los demás, tampoco su Padre los perdonará a ustedes. 16Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas. A ellos les gusta que la gente sepa que están ayunando. Les aseguro que ése será el único premio que ellos recibirán. 17Cuando ustedes ayunen, péinense bien y lávense la cara, 18para que la gente no se dé cuenta de que están ayunando. Sólo Dios, su Padre, quien conoce todos los secretos, sabrá que están ayunando y les dará su premio.

Al igual que en la gramática, la oración tiene "sujeto" y "predicado". El "sujeto" es quien realiza una acción y el "predicado" es la acción que realiza el "sujeto". Nuestro problema es que el "sujeto" en nuestras oraciones, somos nosotros y el "predicado" es Dios corriendo de un lado a otro satisfaciendo mis peticiones... cuando en realidad Dios es el verbo o "sujeto", mientras que nuestra vida y salvación, son el "predicado".

Lo primero que el Padre Nuestro nos enseña es que el centro... o el "sujeto" es Dios y aunque nosotros seamos importantes y amados por Dios... sólo somos el "predicado".  El Padre Nuestro inicia enseñándonos dos formas de NO orar. 

1. No podemos ser hipócritas buscando ser vistos por los demás al orar, ni utilizar la oración como medio para llamar la atención de un "público". Quienes así oran, ya tuvieron su recompensa. La oración es una disciplina secreta e íntima. Sólo tu Padre que está en lo secreto debe saberlo y en público recibirás las bendiciones de vivir en comunión con Dios.

2. Las "Muchas Palabras" o "Vana Palabrería", no trata de que no digamos muchas cosas... sino, que por lo general, las oraciones largas en público, representan oraciones cortas en privado... y realmente demuestran que esa persona, realmente no conoce a Dios. Quien conoce a Dios, es conocido también por Dios... por esto, no hay mucho que hablar... la conexión no es momentánea... es continua y Dios conoce las necesidades de sus hijos.

Lo próximo que hace el Padre Nuestro es ponernos en perspectiva. La oración no es para recordarle a Dios sus virtudes... Es para recordarnos a nosotros, las virtudes de Dios. Cuando oigo personas orando: "Señor eres omnipotente, omnisciente, omnipresente", a veces siento que están tratando de sacar a Dios de un problema de amnesia.

Para mi, el Padre Nuestro, entre otras cosas me enseña:
1. Dios es nuestro Padre Celestial, no está en la tierra, sino que es sobrenatural... y por ser nuestro, debemos tratarnos y vivir como hermanos hijos de un mismo Padre.
2. Mi corazón debe anhelar que cada vez más personas, no sólo sepan que Dios es Dios, sino que lo reconozcan como tal en sus vidas.
3. Dios no es sólo un consejero, amigo, guía... Dios es un Rey y como tal, debe ser obedecido... no sólo cuando queramos, o estemos de acuerdo, o entendamos... Siempre debemos obedecer a Dios porque esa es la señal principal de que el Reino existente en el cielo, se está extendiendo a esta tierra.
4. Como Padre, Dios provee, pero como hijos malos, olvidamos... Por eso, limita mi provisión a lo necesario por un día... así no me haré orgulloso creyendo que merezco todo lo que recibo y sobre todo, me mantendrá de rodillas frente a Dios CADA DÍA.
5. Casi al final, nos mueve a pedir perdón. Esto me vuela la cabeza... ¿Porqué comenzar a orar sin haber pedido perdón? Porque de nada vale pedir perdón sin reconocer nuestro lugar insignificante delante de Dios y sin haber reconocido quien es Dios para nosotros y para todo nuestro alrededor... Ah! y por cierto, sólo seremos perdonados en la misma medida en que perdonemos a los que nos hacen mal en esta tierra.
6. Vendrán pruebas y que estas nos separen de Dios, es una posibilidad. Por esto, hay que pedir misericordia para que Dios no permita que nos alejemos y que nos libre de nuestro enemigo.
7. Vuelve al perdón... ¿Porqué después de mencionar las pruebas? Porque las pruebas son provocadas por personas y ahí tendremos que armarnos de valor para poder perdonar.

Cada vez que leo el Padre Nuestro, veo tanta diferencia con las oraciones que escucho hoy en muchas Iglesias donde se nos escucha darle órdenes a Dios. El Padre Nuestro es un recordatorio de que nuestra posición frente a Dios es de pedir perdón y misericordia para que nada nos pueda separar de Dios y para extender a otros el perdón que Dios nos ha dado.

Sé que te estarás preguntando: ¿Y el ayuno? o peor aún, ni siquiera te acordabas que formaba parte del tema para hoy.

El ayuno es la limitación de los placeres físicos para enfocarnos de manera sacrificial e intensa en las cosas espirituales. Este ayuno, no es sólo de alimentos. Se puede ayunar televisión, uso del Internet, uso del teléfono celular, incluso, conozco a alguien que hizo un ayuno de dormir porque entendía que dormir mucho era algo digno de sacrificar para Dios. ¿Cuál es la mejor manera de ayunar? ¿Cuál es su beneficio? Comienza a ayunar poco a poco. No entres en un ayuno de 1 año para que no termines muerto y descarriado. Comienza con medio día, un par de horas, etc. Cuando ataque el hambre, en vez de correr a comer, corre a orar. La oración y el ayuno son Disciplinas que van de la mano, porque tienen como motivo principal comunicarnos en oración con Dios y, si nuestro cuerpo se resiste, entonces con el ayuno sometemos a obediencia nuestro cuerpo y reconocemos a Dios cómo lo más importante.

Quiero terminar diciéndote algo muy importante: Podrás sobrevivir sin leer la Biblia, sin alabar a Dios, sin ir a una Iglesia... Pero no sobrevivirás sin orar a Dios y someter tu cuerpo a la cruz de Cristo mediante el sacrificio. Es sumamente importante que nos acostumbremos a hablar con Dios porque aunque todos los teólogos, pastores, catedráticos, maestros y doctores Bíblicos se reúnan y se dispongan a escribir un libro, nunca serían capaces de enseñar a una persona a orar, ni de acercar a nadie a Dios. La oración es la vía más directa al corazón de Dios.

De la misma manera en que aquel libro de Balocesto me enseño todas las reglas, medidas de la cancha, terminología... no pudo hacerme jugar bien... sólo me dio teoría... lo poco que aprendí a jugar Baloncesto, lo logré... JUGANDO.

Hoy, sólo te puedo aconsejar que comiences a orar. No esperes tener todo el tiempo que quisieras durar orando. No esperes tener todas las palabras que quisieras decir orando. No esperes a tener el lugar perfecto donde quisieras orar. No esperes la circunstancia perfecta, ni la fe perfecta... Sólo puedo decirte "Órale Carnal"... Porque al igual que el Baloncesto... A orar se aprende orando.

JUST SAYING!!!

Dios te bendiga,

Pastor D
David Pimentel

2 comments:

Yamelly dijo...

wow tio siempre le das en el clavo! muy bien explicado. simple y profundo ;-) gracias por las ensenanzas :-)
me gusto esto:
La oración no es para recordarle a Dios sus virtudes... Es para recordarnos a nosotros, las virtudes de Dios.

Como Padre, Dios provee, pero como hijos malos, olvidamos... Por eso, limita mi provisión a lo necesario por un día... así no me haré orgulloso creyendo que merezco todo lo que recibo y sobre todo, me mantendrá de rodillas frente a Dios CADA DÍA

y a orar se aprende orando.

Pastor D: David Pimentel dijo...

Gracias Flaka... JUST Learning... LOL

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